Hospitales y sanatorios encantados

Hospital psiquiátrico de Aradele

Este hospital, fue construido en el siglo XIX para albergar a la población con trastornos psiquiátricos de la ciudad de Victoria.

Integrado por un complejo que supera los sesenta edificios, en su momento de mayor actividad llegó a tener entre sus paredes a más de novecientos pacientes. Estuvo abierto más de un siglo y cerró  en 1993.

Se calcula que en el hospital fallecieron unas mil personas, víctimas de los métodos más absurdos empleados en su tratamiento.

Muchos de sus edificios siguen intactos: la morgue, habitaciones con las paredes acojinadas. También continúa igual el anfiteatro, donde se llevaban a cabo cirugías como la lobotomía y otras prácticas hoy día repudiadas por la comunidad científica.

En esta institución, se internaba a una variedad de pacientes afligidos por condiciones tan diversas como el autismo o el síndrome de Down, o a personas sujetas al capricho del director, que las internaba de por vida.

Las investigaciones paranormales realizadas en el lugar, aseguran que los visitantes experimentan sensaciones inexplicables de angustia y desasosiego.

Además, se han grabado murmullos, llantos y susurros y los testigos dicen haber visto sombras que atraviesan a lo lejos, misteriosas figuras negras o grises que parecen ataviadas con uniforme de enfermera.

El lugar, se abre a las visitas interesadas en la historia y lo paranormal.

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5/5

Hospital de Changi

El antiguo hospital de Changi, en Singapur, abrió sus puertas en 1953, pero el edificio fue utilizado antes como una prisión y campo de concentración por la policía secreta japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la guerra funcionó como hospital hasta su cierre en 1997. El complejo se deteriora a la sombra de oscuras leyendas y, según dicen, son comunes las apariciones y fantasmas de soldados japoneses, prisioneros y pacientes que murieron aquí.

Desde su abandono, muchas historias de terror y cuentos paranormales han surgido del lugar, que van desde cuentos de una supuesta enfermera deambulando por el complejo hasta poltergeists que atormentan el antiguo hospital. Se dice que los pasillos son hogar de un hombre que aparece y desaparece, y son varios los que afirman haber visto el fantasma de una mujer en algunas habitaciones. Los locales también afirman haber visto a niños y soldados japoneses vagar por las instalaciones. Los ruidos, golpes y gritos inexplicables son también frecuentes…

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4.5/5

Hospital “La Cigüeña”

En este edificio se han recogido testimonios de sucesos inexplicables desde los noventa del pasado siglo, época en la que era utilizado por la consejería de trabajo de la Generalitat Valenciana. 

La prensa publicó diversos artículos sobre apariciones de la “Dama de Rosa”, acompañados del llanto de un niño. Las investigaciones la identificaron como una mujer llamada Lourdes, una madre que murió por complicaciones posteriores al parto de un niño que murió unas pocas horas antes que ella. Según las indagaciones, su fantasma vaga por los pasillos del edificio, vestida con un camisón rosa, buscando a su hijo perdido. 

Al poco de publicarse estas noticias, salieron a la luz las declaraciones del vigilante nocturno que trabajaba por entonces en el edificio, el cual aseguró haber experimentado sucesos paranormales en sus guardias, como alarmas que se activaban solas, teléfonos que sonaban sin nadie llamando al otro lado, o ascensores que subían y bajaban sin ser llamados. 

Estos fueron sucesos que bien podrían explicarse por fallos técnicos, por lo que no fue por ellos por los que el vigilante dejó su trabajo, sino por experimentar cómo una fuerza invisible le atravesaba hasta en tres ocasiones, o por escuchar gritos donde no había nadie, y presenciar cómo un espíritu de apariencia humana, formado por una especie de humo negro, se materializaba ante él para acercarse hasta casi tocarle, justo antes de desaparecer.

 
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4.8/5

Hospital del Tórax

En 1952, se construyó este hospital en el bosque de la Pineda, en Tarrasa, para atender a los enfermos de fibrosis pulmonar, tuberculosis y cáncer de pulmón de Cataluña. 

Los pacientes, permanecían apartados del mundo exterior y sólo podían comunicarse con sus familias mediante el teléfono o la radio. El lento y doloroso padecimiento de las patologías que allí se trataban, junto con las condiciones de aislamiento y la sensación de haber sido abandonados por sus seres queridos, hacía que los enfermos, si no eran vencidos por su enfermedad, se suicidaran antes incluso de superar el año de ingreso, la mayoría lanzándose desde la novena planta al jardín. 

En la época, fue el lugar con mayor índice de suicidios de toda España. El oscuro historial del lugar, que incluye incluso ritos satánicos, recoge testimonios de testigos que aseguran haber escuchado gritos desgarradores o haber visto fantasmas, sobre todo en las plantas cuarta, quinta y novena, además del jardín. 

Existe un registro de psicofonías que dicen provenir de este edificio, aunque no se pudo comprobar de forma fehaciente que sean reales, ya que todos los aparatos que allí entraron con posterioridad, se volvieron locos o sus baterías se descargaron, en las zonas donde se supone que se registraron todos estos sucesos. A día de hoy, el antiguo sanatorio encantado es propiedad de Filmax, que lo ha convertido en el Parque Audiovisual de Cataluña, donde no parecen producirse sucesos inexplicables… Que sepamos.

 
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4.5/5

Hospital Verge del Toro .

Este edificio, es uno de los lugares del país con documentación más precisa sobre sus sucesos paranormales, gracias a que un supuesto guardia civil acudió a un programa de televisión, para asegurar que, en el año 2007, ocho agentes fueron testigos de unos aterradores fenómenos en este antiguo hospital de Menorca

Los agentes de la guardia civil se personaron en el lugar por la llamada del vigilante, que decía que había alguien en el interior del edificio abandonado. En la quinta planta pudieron ver cómo se encendían y apagaban luces, por lo que entraron para hacer comprobaciones, entendiendo que alguien se había colado a robar. 

A pesar de recorrer la planta varias veces, no encontraron a nadie, aunque escucharon risas y susurros que les alertaron de que los intrusos seguían allí, por lo que pidieron refuerzos por radio. A la guardia civil se unió una patrulla de la policía nacional y, entre todos, peinaron el edificio en busca de los intrusos. Los agentes no consiguieron dar con nadie, por lo que pidieron que se uniera a ellos una unidad canina para ayudarles con la búsqueda. 

Mientras tanto, los policías volvieron sobre sus pasos y, perplejos, vieron como las habitaciones donde acaban de estar, aparecían con los muebles movidos; lámparas, camas de quirófano, y otros elementos pesados, además de armarios abiertos; con una diferencia de pocos minutos. Cuando llegó la unidad con el perro, entraron en el ascensor y al abrirse las puertas, el can reaccionó echándose atrás, no queriendo salir de la cabina. 

Aunque su adiestrador le lanzó un juguete al pasillo, el pastor alemán siguió paralizado. De pronto, se encendieron las luces del pasillo y los agentes pudieron ver con claridad la figura de una mujer, alta y delgada que, vestida con algo parecido a un camisón, se asomaba desde una de las habitaciones con expresión temerosa. Los agentes, pensando haber encontrado a uno de los intrusos, le dieron el alto, pero la mujer no reaccionó. Tras unos segundos de desconcierto, repitieron la advertencia varias veces, pero ante la falta de reacción uno de ellos sacó su arma como amenaza. Dado que la mujer estaba inmóvil, los agentes se acercaron, pero cuando estaban a punto de alcanzarla, la figura se desvaneció.

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5/5

Hospital de Santo Ángel

Este hospital, concebido en principio como hospital de tuberculosos, lleva veinte años abandonado, y a nadie parece interesarle su reconstrucción. Se dice que su pasado como hospital psiquiátrico, y las numerosas leyendas que giran a su alrededor, lo mantienen hasta la fecha como una ruina inservible en mitad de la sierra de Guadarrama. Es difícil encontrar a algún habitante de la zona, que no haya escuchado alguna historia de terror relacionada con el edificio, cerrado desde 1995. Hay testimonios de gente que asegura haber visto luces en movimiento en el interior, o escuchado gritos desgarradores en mitad de la noche. Por todo esto, y las numerosas psicofonías recogidas en el lugar, a día de hoy nadie se atreve a reconstruirlo.

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4.6/5

Museo Reina Sofía

La historia oscura del lugar comenzó pronto, pues en el terreno que en la actualidad ocupa el museo, se construyó en el siglo XVI un albergue donde mendigos y personas sin hogar solían acabar sus vidas y, muchos de ellos, fueron enterrados en el subsuelo. Después de varias décadas con este y otros usos parecidos, en edificio se convirtió, en 1787, en Hospital General, en el que murieron miles de personas en sus primeros años de funcionamiento, debido a las distintas epidemias y pestes que asolaron Madrid.  Por el elevado número de muertes y a que muchos de ellos no tenían recursos, de nuevo se recurrió al subsuelo como lugar de enterramiento. Tras casi dos siglos como hospital, la institución fue cerrada y durante veinte años permaneció clausurado. Tal fue su grado de abandono, que incluso llegó a planificarse su demolición, aunque fue suspendida por las solicitudes de conservación por parte de algunas instituciones, que consiguieron que en 1977 el edificio fuese declarado como bien histórico-artístico. Tan sólo cinco años después, el antiguo Hospital General abrió sus puertas como Museo Reina Sofía, que hoy en día es uno de los centros mundiales de referencia de arte moderno. Durante las obras de restauración del edificio, se encontraron cientos de restos humanos enterrados bajo el suelo de la propiedad, tanto de adultos como de niños. En los años noventa del pasado siglo, en una nueva remodelación, los trabajadores encontraron los cadáveres de tres monjas momificadas en la zona de la antigua capilla del hospital, donde los trabajadores aseguran que se producen la mayor parte de los sucesos paranormales registrados hasta la fecha: voces, gritos en salas vacías, puertas que se abren y cierran solas, alarmas que se activan sin causas humanas o técnicas…  Entre los profesionales que se dedican a la vigilancia nocturna, hay toda una leyenda negra sobre este lugar, tan oscura, que muchas empresas tienen que pagar extras a los que allí se atreven a trabajar de madrugada, ya que pocos son los que se prestan a hacerlo.
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4/5

Preventorio de Aigües de Busot

El imponente edificio del Preventorio de Aigües de Busot, en Alicante, se construyó en el siglo XIX como lugar de recreo y descanso, gracias a las aguas termales de la zona.

Su nombre original fue Hotel Miramar Estación de Invierno, un lugar reservado para personas de alto poder adquisitivo. En 1920, la falta de clientes hizo que el hotel cerrara sus puertas, y en 1936 fue adquirido por el estado para reconvertirlo en preventorio infantil, un lugar dedicado a tratar la tuberculosis en los más pequeños, actividad que desarrolló hasta la erradicación de la enfermedad, tras lo que fue cerrado en 1967.

Desde su abandono, multitud de testimonios de curiosos e investigadores formales, han dado forma a la leyenda de este lugar: fantasmas en los espejos, rostros flotantes que aparecen en la oscuridad, sombras caminantes, voces de niños, risas… Cuentan que hay un espectro que ha repetido su aparición a distintas personas, una Dama Blanca que suele aparecer en un espejo que los visitantes se encuentran al subir a la primera planta. Algunos dicen, que esa mujer es la primera esposa del Conde que construyó el balneario.

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4.2/5

Sanatorio de la Alfaguara

Este hospital, ubicado en la sierra de Alfaguara de Granada, fue un centro de atención a tuberculosos. 

Es uno de los edificios con investigaciones sobrenaturales más completas, hay incluso psicofonías de una mujer que se identifica a sí misma como Berta, un dato curioso, pues la fundadora del sanatorio se llamaba Berta Wihelmi. 

El centro se mantuvo abierto desde 1923 hasta que un frente se estableció en la zona en la guerra civil, llevando las batallas hasta el lugar. Desde poco después del fin de las hostilidades, los vecinos de la zona se acostumbraron a las apariciones vistas entre los muros y alrededores del antiguo sanatorio. 

Dado el apego que tenía Berta Wihelmi por el sanatorio, a nadie le extraña que su espíritu continúe allí, aunque no es la única, porque muchas personas murieron allí, vencidos por la enfermedad que les aquejaba. Entre las imágenes captadas por investigadores de lo paranormal, hay rostros de fantasmas de niños, confundidos en la maleza que invade la propiedad

Sea como fuere, a día de hoy, aún se continúa investigando este enclave abandonado, pues la energía que se percibe en la zona es tan intensa, que pocos se atreven a acercarse

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5/5

Severalls Hospital

En este hospital psiquiátrico de Essex, Inglaterra, levantado en 1913, más de dos mil personas con distintos trastornos sufrieron los desmanes de un grupo de psiquiatras, que decidió experimentar con ellos utilizando terribles terapias, desde lobotomías completas frontales, hasta interminables sesiones de electroshock. Tampoco pueden dejarse de lado las innumerables evidencias de abusos sexuales a muchas enfermas, o las pruebas encontradas sobre quienes eran encerrados allí sin sufrir ningún trastorno. 

Este hospital cerró sus puertas en la década de los noventa del sigo XX, y desde entonces, se han recogido decenas de testimonios sobre sucesos paranormales, espectros, gritos aterradores, elementos que se mueven solos y otras manifestaciones ya conocidas en este tipo de edificaciones con tanta energía negativa, y dolor acumulados en sus ladrillos.

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4.5/5

Waverly Hills

Este hospital de Kentucky, se inauguró en 1910 para pacientes con tuberculosis, y en él se practicaron tratamientos experimentales que la mayoría considera hoy cercanos a la tortura. 

Tras cincuenta años en funcionamiento, el sanatorio cerró sus puertas en 1962, al ser descubierto el antibiótico que acaba con la enfermedad. Tan sólo un año después, el edificio reabrió sus puertas como hospital geriátrico, pero cerró en 1980, cuando las autoridades descubrieron evidencias de abandono y malos tratos en los pacientes. 

Después de su cierre permanente, el lugar es conocido por los fantasmas que se manifiestan en su interior. Quienes han visitado el conjunto arquitectónico, dicen haber visto sombras que recorren las habitaciones y pasillos, o juran que han escuchado gritos desgarradores, gemidos, o risas de un niño llamado Timmy, que murió en el sanatorio en extrañas circunstancias. Muchos de los que visitan las ruinas, llevan juguetes al niño para que su espíritu “juegue” con ellos, algunos aseguran haber visto como las pelotas se movían solas, mientras una risa de niño se escuchaba por las paredes. 

Otro de los fantasmas es el de Mary, una niña que también murió en el hospital. Su espigada figura ha sido vista en el edificio principal, los alrededores, o mirando por las ventanas. Una de las zonas donde se han tomado registros sobre sucesos sobrenaturales más llamativos, es el conocido como “túnel de la muerte”, un pasadizo subterráneo que conecta el edificio principal con la base de una colina a 150 metros. Se dice que este pasaje se utilizaba para deshacerse de los cadáveres, muy numerosos en algunas épocas de apogeo de la epidemia. Esta zona es considerada como un importante enclave paranormal, porque junto con los registros de anomalías electromagnéticas y cambios bruscos de temperatura, los visitantes afirman haber escuchado pasos en la oscuridad, voces (existen muchas psicofonías), y haber sentido presencias cercanas a ellos que no podían ver. 

En la actualidad, el hospital es propiedad de una pareja que, tras ser testigos de multitud de fenómenos inexplicables y sobrenaturales, lo comercializan como destino paranormal para todo aquel que se atreva a pasar algún tiempo recorriendo las estancias en busca de fantasmas.

Mal rollo
5/5
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